“Cosas” y otras palabras baúl

palabras-baul-dibujo

El artículo de turno sobre cómo escribir bien lo dice claro: allí donde puedas poner una palabra específica, no uses una genérica.

Supongo que fue después de leer varios de estos consejos que terminé cobrando conciencia de mi creciente encaprichamiento por las palabras “cosa” y “cosas”.

Por supuesto, la revelación me puso en alerta: ¿significaba eso que soy una holgazana de la palabra; una pobre léxica; o ya puestos, hasta una pésima escritora, tal y como algunos haters gustan de trasladarme?

Profundamente aterrada, fui corriendo a preguntar por el tema al oráculo de nuestro tiempo, que es Google, y descubrí que a este tipo de palabras de significado amplio que suelen emplearse por desconocimiento de otras más adecuadas, son a menudo llamadas palabras baúl o comodín. A este grupo pertenecen también “trasto”, “objeto”, y verbos como “tener”, “hacer”, o “poner”.

A mí este enfoque que vi común a todas las definiciones, que sostenía que las palabras de este tipo indicaban pobreza léxica, no me terminó de convencer. Quiero decir, está claro que a menudo sí será el caso, pero ¿no será posible que si se las escriben con gracia, también sirvan como recurso narrativo?

Mis cosas

Pues la cuestión es que no encontré o no supe buscar información al respecto: ni ejemplos de usos ingeniosos, ni de autores célebres que las usen con intenciones específicas.

De modo que decidí hacer un poco de autocrítica analizando mis propios escritos con un analizador de textos, lo que me permitió confirmar lo que sospechaba, que es un aumento en el uso de “cosa” y “cosas” a lo largo del tiempo:

palabras-baul-grafica

En la gráfica se puede observar que últimamente le he cogido el gustillo a estas “cosas”. ¿Pero qué diría un análisis cualitativo?¿Usé palabras baúl todas esas veces porque ignoraba otras más adecuadas?

Usos

Al pararme a analizar cada ocurrencia observé que, según el caso, mi elección respondía a usos o intenciones diferentes: 

1. Para generalizar

Por ejemplo, en este fragmento de Robo en el Ojo de Halcón:

Llegados a este punto, dejé de escuchar al señor Edvard, que por su parte continuó lamentándose y gesticulando, y me puse a pensar en algunas cosas que consideraba de mayor importancia.

2. Como mecanismo de sustitución

Otro fragmento de la misma obra, donde uso esta palabra para evitar repetir lo dicho anteriormente:

Así que desde el primer momento esperé con buen ánimo que tal cosa llegara, porque aunque tengo de romántico lo mismo que de chino, sé por experiencia que a veces, en los lugares menos esperados, también nacen historias.

3. En fórmulas o expresiones hechas

Siempre que se usen con moderación, no me parece que estas expresiones supongan una amenaza para la diversidad léxica, ni que haya que obsesionarse por evitarlas. Si te sirve para expresar lo que tú quieres, ¿no está bien emplear algunas fórmulas simples que aligeren la prosa de tanto en tanto?

Aquí van algunos ejemplos extraídos de varias de mis historias: “las cosas a su manera”, “no hacemos otra cosa que”, “otra cosa es”, “el orden de las cosas”, “solo podía significar una cosa”, “dejar las cosas como estaban”, “pensar las cosas con calma”, “las cosas claras”, “en otro orden de cosas”.

4. Para enfatizar que algo no se conoce bien

Extraído de una de mis obras de próxima publicación, Las aventuras espacio-temporales de la pequeña Sallie Dustfield:

La habitación de Sallie era un templo para ella. Estaba atestada de todo tipo de cosas cuyo significado y función Frank no comprendía, entre las que predominaban las coloridas y las adherentes.

5. Con efecto humorístico o para sorprender

En mi opinión, este es el uso más interesante que se puede dar a las palabras baúl. Creo que si se emplean en el momento adecuado, pueden causar un efecto inesperado. Por ejemplo, si se introducen en una frase donde se estaba usando un lenguaje especialmente elaborado.

Otro fragmento de Robo en el Ojo de Halcón:

El señor Bertie Edvard era un caballero voluminoso y bigotudo de humilde procedencia eslovaca que a mi juicio se caracterizaba por dos rasgos principales: una testarudez sin límites y cierta tendencia a mantener los billetes bien doblados y guardados en la cartera. Por fortuna, estos rasgos estaban trazados en él con un corte entrañable, y se veía a la legua que tan solo era un buen hombre al que le costaba reconocer su cariño hacia las cosas.

6. Cuando no se me ocurría otra palabra, o no tenía ganas de buscarla

Por último, analizando mis propios escritos he encontrado también casos en los que usé estas palabras de manera gratuita, y que sí contribuyen a empobrecer el lenguaje. El efecto se produce sobre todo cuando estas palabras se repiten varias veces demasiado seguidas.

Otro ejemplo de Las aventuras…:

Por una parte estaba ansioso por gritar a los cuatro vientos que estaba ahí y dar un abrazo a su esposa, pero por otra, intuía que el orden de las cosas era una cosa delicada…

Aquí o bien no estaba inspirada, o no se me ocurrió una palabra mejor, o escribí a la ligera esperando mejorar la expresión en la fase de edición. En todo caso, estos ejemplos me dan una pista de que igual tengo que estar atenta para evitar que el uso de esta palabra acabe convirtiéndose en un tic.

Conclusión

En resumen, este último uso de las palabras baúl es el único que estoy segura de que es mejor esforzarse por evitar. En el resto de casos, no creo que la palabras baúl que uso empobrezcan la narración, sino más bien todo lo contrario.

En todo caso, esta es mi interpretación personal del tema a partir de mi propia experiencia. Me gustaría leer la de otras personas. ¿Qué opinas? ¿Me estoy pasando de lista, o realmente se pueden usar las palabras baúl con gracia?

¡Deja tus comentarios aquí abajo!

2 comments to this article

  1. Alex

    on julio 3, 2015 at 11:11 am - Responder

    Vaya, no conocía estas cosas llamadas palabras baúl.
    En mi opinión, el uso de cosas puede llegar a ser incluso necesario. ¿Te imaginas tener que describir cientos de pensamientos o cosas presentes en un determinado lugar, que ni siquiera tienen nada que ver con la cosa que estás narrando?

    Saludos 😉

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.